Crecer


Crecer, algo que deseamos en la infancia, otros intentan huir de su significado. Creciendo como marioneta de una monotonía; tan normal yendo de casa al trabajo y del trabajo a casa, muriendo en vida pero con la costumbre de que me dé igual. Sumando años, hojas en mi libro, pero sin nada nuevo que contar. Mientras miento a mi reflejo, haciéndome creer que soy feliz e intentando no ser descubierta, por el monstruo que se apodera de mi cada noche. Miles de recuerdos en mi mente, todo empezando, cambiando y con su fin. Viendo como la niña que fui, se ha desvanecido por el camino, y al crecer se convirtió en una adulta que aún sigue aprendiendo que lo que significa... Hay momentos en los que me gustaría volver, el reloj que solo avanza, sin marcha atrás, sin retrovisores, un camino y un único sentido. Adelante. Camino, ando, pero no avanzo. Intento no voltear mucho mi mirada, para resistirme de mirar hacia atrás... Con la mirada desconcentrada, pronto aumentaré mi nivel, pero sin la certeza de sentirme yo. Sin ganas, triste y enfurecida, apartada de mi familia, el primer nivel sin ellos. A mi pesar, con ansias de crecer como mujer y convertirme en madre, eso es mi deseo más profundo. Ser madre, pero con la nubosidad de mi interior, no quiero avanzar a ese escalón. Los deseos se convierten en ilusión en la mirada más sincera. Pero por mucho que quiera, el dolor, la confusión, el miedo sigue dentro de mí, y aunque sepa de dónde vengo, no sé a dónde voy.