Paraíso de lujuria

Quedamos en nuestro lugar, aquel bosque, donde la intimidad se escondía entre los árboles, justo al lado de un descampado, allí fue donde el aparco el coche.

Nos sentamos en la parte de atrás del coche, nos miramos y sonreímos, con esa sonrisa nerviosa, pero intimidante. Nos sentamos y entonces, empezamos hablar de cualquier cosa, hasta que llega el beso, ese beso que hace que toda la tension que habia, vaya a quedar resuelta. Así que no me lo pienso mas y me pongo encima, se que a él le gusta que tome cierta iniciativa, nos continuamos besando, cada vez aumenta ese cosquilleo por mi cuerpo, me acerco a su oído y le susurro, <<Hazme tuya>>; mientras que los besos van bajando por su cuello, por su pecho, mis labios acariciaban su piel, tan suave, tan firme, entonces le desabroche la camisa, y le continué besando por su pecho, al momento el ya me estaba quitando la camiseta, y entonces le desabroche el pantalon, metiendo mi mano, en sus partes, y empeze acariciarla, mientras mis labios seguían por su abdomen, a la que sacó su miembro de los boxers negros que llevaba, y empeze a besarla, lamerla, y entonces practique con mi boca, hasta llegar a excitarse lo suficiente para que el utilizase su mano y la metiese por debajo de mi falda, quitando lentamente el tanga, y luego la falda.

Yo me puse encima, no paraba de moverme, sentía su piel junto la mia, unimos las respiraciones, y le sentía dentro de mi, al movendo empezó acariciar mi espalda empezando por quitándome el sujetador, y entonces acercó sus manos hasta colocarlas en mi pecho, una de sus manos empezó a subir por mi cuello, mientras sentía su miembro moviéndose, entrando en mi ser y saliendo mi, aumentando mi excitación, le cogí una de su mano izquierda con la mía, apretando cada vez que gemía, hasta que al rato el me cogio por los gluteos y me acerco a él de tal manera que todo su miembro entro en mi. Como estábamos sudando y dentro de el coche hacia mucha calor salimos. Entonces fuera de allí el retomo las riendas. Me giro, mirando hacia el coche, yo con las manos apolladas en el coche, mirando los árboles, pero trasladada en su mirada, su cuerpo, su aroma, su piel, y su tacto, entonces me da un azota en la nalga derecha, y me mete su miembro en mi, cogiéndome de la cintura, haciéndolo a lo bestia pero con ese cariño, que nosotros nos teníamos, entonces una de sus manos se fue hacia mi pecho, acariciándolo, manoseandolo... Sentía un gran placer al tenerte dentro de mí y tan cerca, podía sentir su corazón acelerado, y tambien el mio. entonces le pare a un momento que me levanto lo poco incorporada que estaba, abrazandolo con los brazos hacia atrás, y luego nos fuimos hacia el capó del coche, donde me sube encima, toda desnuda, y él de pie se acerca ami, volviendo a meterme todo su miembro mientras cada vez lo hacia mas rápido y rápido y de golpe, entera, haciéndome sentir el mayor placer terrenal que nunca había experimentado mientras sus ojos y los míos se cruzaban, ambos colorados y en ese momento, los dos gritamos de excitación, en un momento ambos explotamos toda energía, toda tensión, convertida en un placer con la hormona de la felicidad, nos besamos, ambos sonreímos.

Nos limpiamos con unos kleenex que tenía en el bolso, los fluidos que aún teníamos en nuestras entrepiernas. nos vestimos, y nos sentamos encima del capó, nos hicimos un cigarro juntos, mientras hablábamos de alguna cosa, y luego de camino a casa, hablábamos de lo que habíamos sentido, fue algo mágico e intenso. Nos despedimos al llegar a dos calles más abajo de mi casa, para que nadie nos viese ir juntos, ya que era prohibido todo lo que hacíamos, por eso supongo que tenia mas morbo a la hora de actuar, entonces, me fui andando el cacho pequeño fumandome otro cigarro, antes de ir a casa, riendome, y aun sin haber asimilado todo esto.

Al llegar a casa, no podía dejar de sonreír, pero tenía que disfrazarlo, como un secreto, oculto en mi, pero con ganas de gritar a los cuatro vientos.