Paz mental


Paz, tranquilidad, nadie que pueda tropezar con el silencio de la noche y la marea de su corriente. Nubes de su corriente. Nubes ocultando la magnífica noche estrellada que hubiera observado... Pero el problema avecina cuando mi voz en mi interior retumba creando tsunamis que terminaron por inquietarme en este lugar, ventana de todas las páginas que escribí y reescribí, las que viví y ahora que tan solo quisiera respirar el aroma de este mar, por mucho que lo intente solo me siento ahogada.