La princesa roja

Siempre fue la princesa, de ese castillo, nació, vivió, como toda princesa, sueños, ilusión, vida, pureza que recorría por su ser, pero hasta que llegó el día, ese día, la maldad acechó a su reinando, destruyéndolo y matando a cualquiera que se interponer ante su mirada, pues un rio rojo de sangre era fluido por toda la tierra. Entonces dejó de creer en todo después ver morir a sus padres, a sus hermanos, y atoa su población, se cambió su vestido por uno rojo, y se pintó los labios de color rojo, entonces se levantó y empezó a luchar dejando que esa maldad terminará por aferrarse a su corazón partido. La venganza en una cara y cuerpo bonito al que conseguía enloquecer a sus enemigos, y atrapar su atención, seducirles y conseguir la venganza desde su interior, dañándolos terminado por dejarlos muertos en la estancia encontrada y un beso rojo que dejaba la presencia de la princesa, pensando que esa sería la solución al mar de sangre que esos bandidos consiguieron por la envidia de querer apoderarse de ese reinado. Y al obtener la venganza, y las muertes de sus seres queridos en la espalda, se quitó la vida, pues el deseo de volver con su familia fue tan poderoso, que se acabó suicidándose en aquel castillo que sus padres reinaban, junto a los cuerpos putrefactos de sus padres puestos en las sillas del poder en ese castillo. Pero se dice que sus fantasmas siguen rondando por aquel castillo que ellos se aferraron.