Puericia oculto en vetusto

Hay un pasado que se fue para siempre; recuerdo que mi madre me decía que tenía que ver el lado bueno de las cosas y es que aún tenemos un futuro por delante. Pero sin embargo lo único que me queda son mis recuerdos que terminan por desvanecerse en lo más profundo de mi mente o corazón... Y mientras una maldición que me tortura constantemente, por crecer con gente que ya no podré sentir, ni ver, por crear sueños que no se si poder cumplir algún día...

Sintiendo que me han engañado, me han estafado y me han robado mi infancia, hurto con tan solo un simple pestañeo. Ya no soy esa niña feliz, enamorada de las vistas, de ese bosque, siempre en la misma pista de futbol jugando con la pared o la valla, me han hurtado mi inocencia, mis ilusiones y mis temores...

He cambiado en varios aspectos... he crecido siempre con prisas, pensando que ser adulto era lo mejor... que idea más nefasta... porque sin embargo sigo aquí con mi osito peluche sentada en el suelo del pasillo de mi casa, mientras las lágrimas me transportan al pasillo de casa mis padres... queriendo retroceder a ese tiempo, en esos recuerdos causantes de mi caos. Mientras deseo volverlos a vivir y no solo pensarlo o recordarlo, mientras el dolor va creciendo dentro de mí, amordazado, intentando camuflarse, pero haciéndose más fuerte. Crecemos sin pausa, sin control, sin censura; el tiempo y la velocidad se aferra en un mismo, convirtiendo el tiempo en el más veloz. Y nadie puede ser capaz de alcanzarle en toda su totalidad.

Y en ello la vida sigue, mientras ocultamos al niño o la niña que llevamos dentro, la piel se nota menos tersa, algo más arrugada, el pelo con el tiempo termina por caerse o afirmando tu tiempo en vida al ponerse en blanco, músculos, articulaciones y huesos desgastados, encubriendo las inseguridades, disimulando en una fachada, convertida sabiduría, experiencia y su conocimiento, por los momentos cotidianos, de estudiar a trabajar, al sentir; al fin de terminar queriendo, deseando y anhelando al jugar como niños, opino en que la vida es un circulo, nacemos siendo niños para luego comportarnos como tales, pero ¿ha caso dejamos de serlo?; cuando crecemos jugamos con sobrinos, primos, hasta adquirir nuestros propios hijos, y seguimos jugando, disfrutando, de la inocencia y su pureza, entre la ilusión y el placer. Queriendo reír, disfrutar, cantar y bailar. Ya sea con tu madre y tu hermana, o con los amigos que tú escogiste, creando la amistad. ¿Quién no quisiera ser Peter pan?, he ir volando hasta nunca jamás hasta completar nuestra niñez eterna, sin embargo crecer es una aventura, la aventura del tiempo, pero en esa aventura, nos convertimos en trazan, que no quiere crecer, pero termina por hacerlo, y luego se convierte en un recuerdo, esperando para ser olvidado. Sueños que se alimentan a cada paso, algunos son cumplidos con éxito, otros tan solo son evaporados en anhelos que jamás podrás cumplir por su falta de tiempo. Y lo único bueno que queda, es terminar disfrutando el momento más actual, el "ahora", no sabemos el final, nuestra vida es como el mar, y por ello debemos vivirla en todo su conjunto, y sonreír hasta el remate de nuestro último aliento.