Hechizo de vida

-Papa, papa.

+ ¿Qué ocurre hija?

-No puedo dormir, cuéntame esa historia otra vez. 

+Está bien. Pero no es un simple cuento, debes estar atenta.

Todo empezó en las afueras de un pequeño pueblo llamado Sprincel, ahí nací yo.

Sin embargo está no es mi historia, es la historia de una familia que viven cerca de mí, en una granja con sus campos de maíz.

Un matrimonio que huyó de su familia para poder vivir su amor, y de ese amor salió Iván y Emily, aunque con pocos años de diferencia.

Esa familia era bondadosa, honesta, educada, siempre tenían una sonrisa en su rostro, siempre ayudaban a los demás, pero aun así tenían un secreto oculto. Eran una familia de brujos, Alexa la madre de los niños era una bruja blanca, pero su marido Marcos era un brujo negro. Iván y Emily tenían la mezcla en su sangre, podrían ser malos o buenos dependiendo de sus acciones o decisiones. Así que Alexa y Marcos intentaron mostrarles la bondad, siempre en aquella granja creaban hechizos y experimentaban juntos, pero jamás utilizaron brujería negra, solo les mostraba el poder que tenían en su interior, para que algún día pudieran protegerse. No le ocultaron lo de la magia negra, pero de esa magia no les enseño absolutamente nada.

Los niños reían juntos y siempre estaban divirtiéndose, incluso el trabajo lo hacían de una manera distinta a los demás, y yo des de lo alto de mi torre, podía llegar a verles. Como corrían, como jugaban con sus padres, y esa magia que creaban de la nada. Cada noche se podía escuchar una canción que juntos cantaban antes de irse a dormir, podías ver el amor que se sentían con tan solo mirarles, sus ojos llenos de felicidad, las caricias y abrazos que se otorgaban.

Pero entonces ocurrió algo terrible. Algo que lo cambió absolutamente todo.

El pueblo sufrió una desgracia, una terrible bestia despertó, devorando aquellos que veía, creando el pánico entre las familias, destrozando ese hermoso pueblo. Los rumores indicaban que la familia era la culpable ya que se trataba de brujos, culparon a la madre por despertar tal criatura obligándola a luchar contra ella aunque no sobreviviese. Alexa no entendía que podía haberle hecho despertar ese ser, siempre tuvieron mucho cuidado, sin pensárselo dos segundos, cogió a los niños y los llevo a una cueva subterránea donde los mantendría a salvo, los dejo ahí con la esperanza de que no se acercasen al pueblo. Ella y Marcos empezaron creando algunos hechizos, pero fue en vano nada lo detenía, esa criatura iba hacia ellos, así que Alexa empezó a correr hacia la derecha alejándose de su casa y en mitad del campo pronuncio un hechizo de protección. Algunos ciudadanos volvieron con armas para intentar derrotar a ese monstruo. Mientras algunos empezaron a huir con sus hijos lejos de aquel lugar, otros se escondieron en sus casas aun con temor de ser alcanzados.

Alexa no se rendía intentaba derrotar la bestia por sus hijos, pero entonces fue agarrada por una garra enorme entonces grito.

Iván y Emily escucharon ese grito así que salieron de aquel lugar donde se encontraba debajo del suelo del comedor, entonces se acercaron a la ventana, vieron a su padre correr hacia ese engendro al cual se llevó la madre a esa enrome boca y se la trajo sin masticar. Se quedaron sorprendidos no podían creer lo que habían visto pero no todo terminó aquí, entonces su padre crea un hechizo oscuro para proteger a lo que aún le quedaba, los niños, dando la espalda a esa criatura. Entonces esa criatura empezó avanzar vio a ese hombre y con una de sus garra lo apartó de su camino mandándolo a unos árboles donde recibió un gran golpe, Iván quería ir a ver a su padre, pero no podía hacerlo, las lágrimas empezaron a recorrer y Emily empezó a llorar, seguidamente se volvieron a esconder en aquella cueva e intento calmar a su hermana.

Pero él también quería llorar. El ruido los delataría. Así que entre tanto llanto y dolor, Iván se alejó un poco de su hermana y le salió esa impotencia que se expresa a través de la irá, la cual provoca golpear con un puñetazo en la pared, pero algo se rompió. Se crea tal agujero que Iván no logra comprender; pero algo brilla en ese agujero oscuro, Iván se acerca y mete su mano. Se encontraban dos libros, uno de brujería negra y uno de brujería blanca. Iván no entendía porque eran tan similares y distintos a la vez. Leyó varias veces mientras estuvieron escondidos.

Varios días después cuando ya no se escuchaban ni gritos ni disparos, cuando todo dejó de arder y esa bestia se fue, por fin Iván y Emily pudieron salir, lo primero que hicieron fue ir a ver a su padre, al cual le encontraron muerto con el abdomen desgarrado y la espalda partida y sangre a todo su alrededor.

Cavaron y enterraron a su padre con dolor y muchas lágrimas. Tan solo tenían 7 y 5 años. Pero no podían dejar a su padre ahí, de esa manera. Volvieron a la casa, para beber un poco, cambiarse.

Poco después cerca de aquella casa, aparecieron una pareja encantadora, Emily estaba fuera entro a buscar a Iván que se encontraba cocinando algo para comer. Ese matrimonio entro en esa casa, los niños no querían irse ya que solo les quedaba ese lugar, esa casa, el problema es que Iván tuvo que aceptar ya que de este modo, no podría alimentar mucho más tiempo a su hermana pequeña. Comieron los cuatro juntos, pero la felicidad ya no se reflejaba en sus rostros, solo quedaba tristeza y dolor. Iván menciono la magia, esa pareja quedaron impactados al principio, pero no les importo que fueran brujos, pues tan solo querían mostrarles hospitalidad.

Recogieron ropa, libros, fotografías, cogieron todo aquello que creían necesitar, y fueron a la casa de aquel matrimonio encantador. Era curioso ese lugar, era como adentrarse en una cueva en mitad de una montaña, pero cuando observabas un poco más y des de dentro, podías ver que no era una cueva sin más, era un muro creado con piedras y enredaderas las cuales protegieron tal lugar.

Todo era hermoso, una gran casa, un pequeño rio, y todo tan tranquilo como si nada hubiese pasado. Pero ellos dos, tenían un vacío en su interior. Intentaron acomodarse en esa casa, Iván cada noche salía a través de la ventana de su habitación e intentaba subir en lo alto del tejado, desde de ahí podía ver su casa, la casa de sus padres. Y el lugar donde su padre se encontraba, lloraba por las noches por su ausencia, y al despertar siempre se encontraba entre pesadillas.

Pasaron varios años, crecieron en aquella casa, pero siempre tenían un momento para volver a su hogar. A llevarles flores a su padre, y recordar a su madre. Intentaron aprender magia como una clase más, dejaron de cantar, o reír.

Cuando Emily cumplió sus dieciocho años decidió hablar con Iván. Ya eran mayores y Emily quería vengarse de la muerte de sus padres. A lo que Iván se negó. Pasaron un par de años. Y en el cumpleaños de Emily le dijo si quería apuntarse a una aventura, destruir y derrotar a la bestia que les arrebató a sus padres, pero con la condición que fuese para proteger a la gente y no por venganza. Emily no comprendía porque ahora sí y antes no. Y poco después llegó una noticia, en un pueblo llamado Confix cerca de donde se encontraban, había un monstruo al cual acechaba cada noche.

Iván y Emily se prepararon para luchar utilizando únicamente brujería blanca. Al llegar a tal lugar, no era el monstruo que deseaban ver. Sin embargo no podían irse sin más. Lucharon y derrotaron aquella sombra. Esa fue la primera de muchas batallas.

Fueron por muchos lugares a traer la paz y la armonía, y siempre dejaban un hechizo de protección antes de irse.

Nunca pidieron nada a cambio, acudían a cualquier lugar solo para aquellos que necesitasen ayuda y quisieran proteger a sus familias.

Aun así siempre les otorgan cobijo y alimento. A veces incluso les daban cestas por el camino o les deban dinero como agradecimiento. Ellos aceptaban ya que siempre utilizaban eso para seguir su camino.

Después de vencer a sombras espectros, animales, vudú y hechizos creados por maldad.

Y después de varios meses combatiendo, volvieron a casa a ver a los que les dieron la oportunidad de convertirse en quien eran, y habían ido demasiado lejos. Al volver no encontraron ni a Julia ni a Fran. Así que fueron a ver a su padre y llevarles flores ya que hacía casi un año que no las ponían.

Entonces escucharon un rugido, tal sonoro que los pájaros salieron de los arbolees y empezaron a volar.

Iván y Emily se asustaron, corrieron intentando que nadie los viese, caminando entre los árboles. Y en ese momento apareció el monstruo que tantas pesadillas les habían provocado, por un momento ambos hermanos volvieron a revivir todo aquello que vieron y el miedo que sintieron. Pero la criatura era más pequeña y estaba atada, parecía que alguien discutía, Iván no se lo podía creer, era Julia y Fran sus padres adoptivos, eran ellos los que intentaban calmar la criatura y darles de comer, habían ovejas encadenadas cerca de él. No escuchó mucho, y juntos se fueron corriendo hacía la casa.

Iván sabía que esa bestia no podía ser derrotada con magia blanca ya que su madre nunca lo consiguió.

Se prepararon, y empezaron a escribir hechizos y runas de protección por todo aquel lugar. Entonces fueron donde tenían cautiva la criatura se pudieron enfrente de ella, y empezaron con varios hechizos. La magia no causaba ningún efecto ante eso. Emily quería saber que tan poder tenía, así que se acercó al engendro atado poniendo su mano encima de esa garra con zarpas tan afiladas. Emily se alejó con temor en los ojos, la bestia sintió el dolor que aguardaba en aquel ser, dolor que el mismo había provocado. Entonces intentó moverse, Iván se acercó a Emily pero no salió una sola palabra de ella. Vio algo que le atemorizo tanto que no podía pronunciarlo.

Iván asustado y preocupado por su hermana, empezó a realizar un rito, un hechizo oscuro, magia negra que estudio durante varios años por si algún momento la magia blanca no podía combatir, así protegería a su hermana como su padre hizo en su último suspiro.

Empezó a salir una melodía con un humo negro al cual salió su lado más oscuro, su demonio interno. La bestia se desato y antes de que Iván pudiese tomar acción ante eso, Julia y Fran aparecieron corriendo gritando que nada hiciese, Emily grito que parase o también mataría a su madre. Iván impactado ante tal mención. Intento pararlo pero de nada sirvió, el hechizo ya estaba realizado y su luz se convirtió en maldad. Ahí nació un nuevo Iván.

Una nube negra se creó en el cielo. El día se convirtió en noche.

Emily sabía cómo solucionarlo. Se puso ante la bestia, Iván preocupado y lleno de odio exigió que se alejase, pero Emily seguía avanzando y empezó a cantar. Era la canción que siempre cantaban de pequeños, la canción de sus padres. La bestia cada vez se hacía más pequeña, las nueves fueron devoradas por un rayo de sol.

Los padrastros quedaron alucinados con tal cosa, nunca creía que pudiese pasar. Entonces de esa bestia salieron todas las personas que engulló.

Iván con la canción recordando su pasado se calmó, Emily no solo rompió la maldición de ese ser, sino que también deshizo el hechizo oscuro de su hermano con su canción, con su voz, y con las runas que se marcó en su brazo. Entonces un rayo de luz cegó a todos, y cuando pudieron volver a ver, aparecieron una multitud de mujeres, hombres, niños, y entre ellos se encontraba su madre, le faltaba un brazo, pero ambos corrieron hacia ella para abrazarse.

Pero Iván aun le faltaba una pieza, como supo Emily que eso conseguiría romper la maldición. Entonces le comento que al tocar a la bestia vio todo. Vio cuando nació, como un niño normal pero algo enfermo, vio como lo torturaron para intentar curarles, y nada funciono, y vio como la bruja le mintió, como le dijo que le curaría su enfermedad pudiendo vivir, lo que no le contó es que lo transformaría en un ser donde lo único que hiciese es seguir sus impulsos e instintos animales. El primero en comerse fue su hermano. Y ahí se encontraba. El dolor de ese ser era tan parecido al de la niña que llegó a salvarle, ya que la bestia también vio la vida de Emily rejeada en su ser, y con su madre en el interior derrotaron juntos a ese engendro. Devolviéndole su forma original, la de un niño. Con la bondad y el amor que aún quedaban escondido en el corazón de Emily.

Julia y Fran se acercaron a sus hijos, pero el que era una bestia empezó a huir, se fue, Iván lo siguió.

Intento hablar con ese niño, pero ese niño se sentía avergonzado y dolido por todo el caos que provoco, por todo el daño que causo, incluyendo el sufrimiento que incito a sus padres. Pero Iván animo a ese niño, comentándole que él también había sido corrompido, utilizando la magia oscura, su alma fue manchada y lo estará para siempre. Pero que eso no iba a determinar su destino, ya que tenía a su familia a su lado, podía luchar contra aquel instinto, contra esa oscuridad, por ellas, por su padre. Para ser un buen ejemplo para su hermana. Iván logró animar a ese niño, regresando juntos a casa, ya no había odio, ni venganza la ira ya no formaba parte de tal.

Después de reencontrarse se disculpó ante todos avergonzado, pero nadie lo culpaba ya que nadie podía ver esa bestia, tan solo veían a un niño con arrepentimiento.

Hubo muchos que no tuvieron más oportunidades, pero esas dos familias y las personas que se liberaron por fin tenían una segunda opción para regresar y reencontrarse con sus familias.

Las dos familias crearon una amistad, la felicidad volvió a esos niños, volvieron a sonreír, volvieron a disfrutar, aunque no estuviese su padre.

Volvieron a empezar una nueva vida unidos, y muchas veces aún seguían yendo a pueblos o aldeas para ayudar a los que lo necesitaban.

¿Quieres saber cómo conocí esta historia?

Ese monstruo, engendro o criatura, ese ser, ese niño algo deforme, es el mismo niño que desde lo alto de su torre podía ver la felicidad de aquella granja. Pues ese que tantas veces soñó con correr y disfrutar como esos niños, soy yo.

Y Emily es la mujer que me enamoró, e Iván es tu tito, el mejor amigo que jamás pude tener.

Y ahora a dormir. Buenas noches.