El verano

La brisa rozando mi piel, el aroma de primavera ya está acercándose...

Y en menos de un pestañeo, ya todo paso, y por fin la llegada del verano, la despedida del instituto, días en los que la diversión y la alegría parece el florecer la felicidad, amigos, compañeros, todos unidos jugando como niños con globos rellenos de agua, corriendo por toda la pista y lanzándolos hasta explotarlos, dejando la ropa empapada y alguna que otra carcajada. Y en nada, las piscinas abiertas las playas repletas, el aroma del sol, el agua y la crema nívea por todo el cuerpo, sombrillas buscando un poco de sombra y otros en pleno sol quemándose como gambas. Sin embargo al acercarse a la orilla de la piscina, sin venir a verlo alguien te empuja a caerte en esa gua tan fría pero la venganza siempre termina con sonrisas y agua volando, salpicando o exclamando la llegada del verano. Las noches largas paseando por la calle, y las terrazas repletas de gente disfrutando la compañía en una noche de risas y momentos olvidables o porque no, aquel amor de verano que nunca se olvida. Ir a navegar por el mar, perdiendo la noción del tiempo, bocadillos con sabor a sal, el temor de no saber que puede encontrarse en una cueva que solo por agua se puede entrar. La aventura de disfrutar que solo empieza...