Susurros del viento

Susurros escalofriantes, en pleno silencio y el vacío retornando cada susurro más tenebroso, como si fuera el eco de aquellos gritos que vuelan en la brisa, de esas palabras pronunciadas a grito al viento, al eco y tan solo llega un murmuro del grito que una vez se dio en la inmensidad de la altura de algún lugar perdido... Escucho el silencio, él siempre tiene algo que contar. La brisa rozando las hojas de los árboles, los pájaros es sus nidos, el ruido de algún coche o moto por el fondo, pero lo mejor de todo es cuando ni siquiera eres capaz de escuchar un grillo en toda la naturaleza y de repente, unos pasos se aceleran acercándose o alejándose, ahora realmente no lo sé, voltear mi mirada, y ahí está, un caballo con su tonalidad marrón claro, y su morro blanco, mueve las orejas y se gira a beber agua de la valsa. Yo con naturalidad sigo avanzando mi sendero sin ningún patrón, solo avanzando.

Los susurros del viento, donde realmente no ubicas la música, el ruido, tan solo oyes intentando escuchar y detectar de que se trata o de donde...

Cautivando y transmitiendo miles de sonoros con diferentes matices... Las pulseras de mi mano que van tintineando a cada movimiento, al cual se termina por convertir en aquel sonido donde la magia no deja de existir, la imaginación. Podrían ser las campanas de alguna vida oculta del bosque, o las cadenas de los prisioneros que terminaron deambulando entre aquellos arboles; un sonido puede decir mucho o puede llevarte a un mundo oculto si te dispones a cerrar los ojos y abrir la mente... Dejarte llevar por su sinfonía...

Hay sonidos terroríficos que en varias ocasiones se pueden oír, y hay sonidos inimaginables que son un transporte a la magia, solo hay que saber escuchar...