La calle


En el curso del tiempo, desvanece aquellos momentos en la profundidad de la memoria, hasta aquel día, al girar la esquina, y ver la viva imagen de mi infancia, la bicicleta vieja atada a la valla, las escaleras y la pared de tochos, en aquel lugar, viví mis mejores momentos de la infancia y la adolescencia, comiendo pipas, saboreando risas, observando atardeceres, recreando momentos con gente que ya no está aquí. Recuerdo que de niña, tirábamos la basura junto con mis hermanos cerca de aquel lugar, pero en aquel rincón, no se veía des del balcón de mi hogar. Entonces sacábamos el tabaco y fumar a escondidas, se acercaba el vecino y con un giro de bicicleta frenaba ante nosotros, hablábamos...El lugar que fui feliz, un secreto que nos unía y un momento para el recuerdo. Aromas de distintas estaciones, risas de diferentes sinfonías. Las tardes enteras sentada en bordillo junto con amigos y mis hermanos divirtiéndonos en aquel lugar donde la esencia de los recuerdos quedó grabado eternamente... Me senté como anterior mente lo había hecho, cerré los ojos y aún seguía escuchando la sinfonía de la risas que quedaron haciendo eco, pude recordar hasta el más mínimo detalle, y en la esencia del recuerdo empecé a escribir lo que añoraba de ese tiempo.