Oceanos de iceberg

Hay veces que no sé hacia dónde voy. No sé cuál es mi rumbo ni mi destino...Soy el barco que no deja de navegar, soportando todo mar...

La brújula no es capaz de reconocer ningún punto cardinal, a veces se me lleva la corriente, pero a momentos floto y al momento me hundo, navegando en busca de mi camino, a pesar de sentirme perdida. Estando en un lugar pero al mismo tiempo lejos de ahí, en millones de pensamientos con preguntas sin resolver. O con respuestas, realmente no lo sé pero no hallo el puerto que haga sentirme en casa, tan solo sobrepaso la marea de lo está por venir. Soportando remolinos que me absorben y tsunamis que me derriban... El frio en la oscuridad de la noche, y el calor de un día soleado. Anclándome en la tierra de una profundidad que no soy capaz de observar. Y a veces choco con los icebergs que no veo, me pierdo en la niebla, y me desvanezco en el tiempo.

Persiguiendo aventuras, creyendo en tesoros escondidos del ayer. Aguantando batallas que terminan por destruirme... Soy el barco de papel de un mensaje de botella... Que solo soñaba con llegar a su destino, pero se ahogó por el camino. Y salió en busca de vida. Y tan solo una tormenta volverá hundirme, pero sé que la marea y el sol volverán a ponerme a flote, tan solo la ilusión de una condena... Viendo como la orilla se aleja de mí, pero siempre vuelvo a ella... Rozando el agua por allá dónde voy... Sintiendo a brisa acariciar mi piel, suspirando vida allá donde me encuentre...