La nieve

Días en que los copos caen des del cielo, como la inocencia en pureza de su estancia, todo blanco, un blanco que incluso llega a deslumbrar, el único donde dejar huellas en saltos y recorridos de tus pasos, incluso el tumbarse en su frialdad donde recrear ángeles dibujados con el propio cuerpo, bolas de nieve aparentando la guerra fría pero tan solo es un juego donde hallar las risas... Muñecos de nieve de todos los tamaños y formas... Lugares donde el cuál una borrasca de nieve puede atarte y sin más, el tiempo desaparece y tan solo existe un paréntesis donde la compañía es más enriquecedora de lo esperado... Momentos en los que deslizas rozando cada copo, dejando que la adrenalina recorre por tu ser, estremeciendo hasta terminar aquella cuesta donde terminas dando croquetas por encima de ella... Y por un momento vuelves a tu niñez, rodeado de tus seres queridos, ya sean familia o amigos, pero disfrutas con plenitud. Y ver esa mirada en que se refleja la ilusión y la alegría en los ojos y su sonrisa deslumbrante...

Pero la nieve también desaparece, convirtiendo su frio corazón en agua derretida, entonces todo termina, todo vuelve a su normalidad.