La luna y yo


De nuevo observando la luna, de nuevo escuchando el canto del viento, suplicas en mis ojos, silencio en mis labios. Me rindo de huir; mi pluma redacto sueños e ilusiones, pues en ella está la guerra de mis versos. De mi alma. Intento sacarla, pue mi mundo es en el lado oscuro, el vaso medio vacío y me enamoré de sus sentimientos envueltos en magia, hechizada por las tinieblas, iluminada por la luna y sus estrellas. Hasta el momento de tan solo escribir dolor, pues en mi valor perdió, el momento se evaporó y tan solo queda mi corazón desecho por la velocidad de ese reloj.