El bosque

Recorría entre los arboles de aquel bosque, feliz de regresar a estas vistas y sensaciones que ya tenía olvidadas, respirando el aroma a tierra mojada, los caballos paseando, y al mismo momento la lluvia cae y cada gota es como un destello del recuerdo de lo que vez vivimos. Y ahora tan solo es eso, un recuerdo. La tristeza viene de puntillas pero no sigilosa sin darme cuenta me hacía recordar el pasado donde hallaba la felicidad, me mencionaba la nostalgia de las personas que ya se fueron, que no volverán, me hablaba de ti.

Dicen que uno siempre termina por volver a los lugares donde un día amó la vida, pero nadie recalca ni menciona que nunca se vuelve siendo el mismo; incontables veces durante los años, he paseado por esta sendero, por estos árboles con la esperanza de encontrarte, de poder verte una vez más; o tan solo poder sentirte o sentir tu aroma rozando mi piel. Tan solo un recuerdo que sigue vivo dentro de mí, y lo veo allá donde mire, allá donde me robaste los latidos que hicieron crecer cada vez más este amor; pero se desvanece al ver la realidad, y ver que no estás, que tan solo una alucinación de fantasía con ingredientes placebitos forjado por los deseos más profundos. Entonces noto un nudo en la garganta y la sensación de tristeza me nubla la mirada; la añoranza, el sabor más amargo, pero tan frágil como la anilla de una bomba. Echando de menos tantos momentos, dejando la luz de tu recuerdo siga viva por mi mente como la estrella que no deja de brillar en la oscuridad, aferrándose a este corazón ahogado entre lágrimas saladas y un mar de dudas que me arrastra, dejándome llevar por la marea de su corriente....