Desmemoria fallida

Intente olvidarte por todas las formas que puedan existir. Pero tan solo una falsa ilusión, pues esto no es un cuento de hadas donde la magia y los hechizos funcionan. Me condeno a recordarle todos los días sin miramientos ni pensamientos más allá de lo creíble. Dicen que crecer es aprender a olvidar, pero yo creo que no, que crecer es aprender a lidiar con recuerdos desando que no duelan ni atormenten por su sentimiento que vivimos en él. Amarte en un instante, pero olvidarte es tan lentamente que ya perdí la fe en que jamás podré sacarte de mi mente, pues no es ahí donde te siente sino donde te recuerdo. Mientras lates en mi corazón.

Me costó mucho entender, que la memoria es un poder. Después de ver como cierta gente con una enfermedad, olvidan poco a poco quien es, quien ama, o que vivió, comprendí que olvidar no es necesario, ni nada bueno más bien una condena, porque los recuerdos son mucho más que recuerdos, son la esencia de nuestro camino de uno mismo. Hay muchos recuerdos que no soy capaz de recordar, se desvanecen cada vez que aumento mi tiempo, pero hay otros que se marcaron en mí, y los sigo recordando, pero cada vez van doliendo menos, o se van anhelando menos o más.

Siempre te recuerdo con sonrisas pero con tristeza habitada en mis ojos. Pero no quiero perder lo único donde te puedo hallar, donde aún puedo sonreír. Nunca aprenderé a olvidar, pero ya no lo deseo siempre tendré el poder de recordar, sentir, visualizar momentos e instantes que siempre me ligaran a otras personas, y su esencia se aguardó en mí aunque ellos no estén ya en mi camino...