Lava volcánica


Nos fuimos a la cabaña del bosque en la cima de una montaña, mi sobrina y yo investigamos y recorrimos aquel lugar junto con un investigador, durante muchos años en vacaciones. Supimos que antaño esa montaña era la cima de un volcán. Subíamos entre los árboles y empezó avecinarse un terremoto. Al llegar a la cima, se podía ver como el terremoto creo una hendidura circular en la boca de lo que una vez fue un volcán. La hendidura era rojiza como la lava, en forma de espiral o bucle, como si fuera una especie de remolino de fuego... Los tres fuimos arrastrados, absorbidos por una fuerza de aquel agujero hacia sus entrañas... Por suerte caímos en un lugar lleno de rocas con fuego en el cielo. Lloviendo cenizas que aún ardían.

Era como si el volcán se estuviera despertando y hubiéramos caído en su corazón, así que empecemos en la búsqueda de una salida...

La calor era insoportable pero conseguimos llegar a una cueva donde se podía observar luz, el inconveniente era su largo trayecto y el tiempo que se no echaba encima cada vez que la lava seguía acelerando su curso.

Al fin pudimos salir al exterior, e ir a un lugar seguro para su explosión.