Tormenta electrica

La tormenta empezó con aquella mala decisión que tomé, sé que no fue la correcta, pero si la que sentía, sim embargo el universo exclamaba mi error entre truenos y relámpagos, dejándome a oscuras en mi habitación, esperando que con una vela deshiciera esa oscuridad que me aterroriza por no saber que encontrarme, pues siempre que miro esa oscuridad presiento que la propia oscuridad me mira a mi...

La tormenta prosiguió así que nos sentamos todos juntos con unas velas y unas linternas, volviendo a los típicos juegos que de mesas, rummy, parchís, que cuando la luz vuelve, las risas ya habían inundado ese momento, Pero antes que eso, en algún que otro trueno, asomarse al balcón y observar esos relámpagos que iluminaban el cielo de la manera más terrorífica y hermosa que se pueda observar...Momentos en los que los temores desaparecían, y el momento tan solo era ese, con sonidos de risas, de mecheros y la hermosa sinfonía de la lluvia, y la pronunciación de truenos que escandalizan a mi madre... Mi temor será la oscuridad pero el suyo es el sonido del cielo en momentos de tormenta.. Recuerdo las veces que salía del colegio y llovía, mi madre me llamaba exclamando mi presencia en casa pues su temor se agrandaba...

Los mejores aromas después de la lluvia eran creados en cualquier bosque, y recogidos de caracoles, con pinchos en los pantalones. Los mejores momentos son aquellas que te quitan de la rutina y la conexión al mundo virtual y te hacen vivir, vibrar, reír...

Pero hoy no es uno de esos días, tan solo son recuerdos de una lluvia con sabor añoranza, y la sal que impregna cada lágrima... Pues no hay peor tormenta que aquella que te transporta a recuerdos del pasado...

Y aquí estoy sentada bajo la lluvia escribiendo en un papel mojado como me siento, después de haberme condenado... Sin ganas de llegar al lugar donde debería estar, pues no deseo llegar. ¿Tanto he cambiado? ¿O puede que ya no aguante mi decisión? ¿Seré tan cobarde que no podré avanzar? ¿Permitiendo que otro decida por mí? Cuando sé que deseo y a donde quiero ir... ¿Por qué no voy? ¿Cuándo dejé de ser yo?

Ahora tan solo voy a seguir el rumbo que escogí deseando que algún día no muy lejano vuelva ser la valiente que fui...