Pesadilla despierta

Ansiedad empieza a recorrer mi cuerpo, presión en el pecho, un nudo en la garganta, mi mente en llamas, rabia contenida entre los dientes; me falta el aire, impotencia que termina inundando mis ojos hasta exclamar por mis mejillas. Mientras me voy gritando a mí misma en este tiempo que siento que está muerto, sin vida. Sintiendo que va desvaneciendo como el cigarro encendido en el cenicero humeante.... Terminando en convertirse en cenizas del ayer. Supongo que soy de las personas que meten el cigarro en la boca en modo revolver sin leer la advertencia ni preocuparse por cómo o que se fuma... Dolor que no puedo saciar... Emociones que no puedo describir por su múltiples sensaciones... Sin patrón, tan solo caos en mi interior... Deseos efímeros, sentimientos que sigo sin comprender o que sean duraderos... Un lado suicida que no me abandona, dejando miradas perdidas en el pozo de los recuerdos, el mismo al que tiro monedas para cambiar mi suerte. Aromas que me trasladan a un lugar sin retorno; la profundidad de mi ser, justo en mis orígenes, mis raíces desordenadas....