Silencios ruidosos

la maldición del reloj su tic tac lento, tranquilo constante, y la espera, no, y la desesperación... Dolor y sufrimiento que me causa cada vez que la aguja avanza. Haciendo de la tormenta mi tormento.

Así que me centro en el ruido del silencio... buscando esa paz-ciencia... mi querida soledad, contigo yo estoy, pero no quiero estar en este lugar turbio y sombrío un desordenando caos, vayámonos, subamos esa montaña en la cima podríamos encontrar esa vista que merece la pena observarla, con todos y cada uno de sus detalles.

Naturaleza es la magia, su aroma a bosque recién llovido, las flores dejando la estancia algo mas hermoso, el canto de los pájaros libres recorriendo los arboles, soñando bajo esas ramas verdes, escuchando el sonido de la cascada corriendo; bombeando agua, corazón del bosque repartiendo agua a cada centímetro del camino, regalando vida allá donde va.

Pero con placer imaginando... intentando desnudar mi alma a cada verso escrito, y las lagrimas que desde lo mas profundo se alzan encontrándose en la esencia del corazón donde habita el mundo de los sentimientos, donde se vuelven a reunir en el torno de los ojos, intentando dar calor a un día llovioso, recordando el ayer encada gota que acaba cayendo encima de mi piel, sintiéndome tan niña como la primera vez que baile bajo la lluvia.

Intentando camuflar la felicidad de mis recuerdos, con la tristeza habita en mi ser.

Sigo pasando los días como en piloto automático, mis movimientos son inconscientes pero conscientes por hacerlos con constancia. Mientras miles de voces van de un lado a otro de mi mente, intentando esquivar los reflejos de mi mente de mis recuerdos; escondiendo el dolor de mi ser, de cada uno de mis miles de recuerdos que sangran al compás. Tengo una familia que no me merezco, queriéndome perdonar, a pesar de mis miles discusiones. Donde el loco quiere ser cuerdo, y el cuerdo pensando en las cuerdas que le atan. Haciéndome sentir mas loca por la noche con mi otra mitad, viendo desvanecerse la niña que mama una vez amanto, lo que una vez fui.

En el mundo de las pesadillas, alimentando el monstruo del espejo, creciendo; sin darme cuenta, sintiendo que estoy perdiendo el tiempo, teniendo tan cerca el ayer, pero sin poder alcanzarlo, maldita ignorancia, donde lo único que me quedan de todos mis recuerdos son versos escritos, y miles de imágenes, reflejando gente, momentos, que ya no volverán. Donde se alojo eternamente en mi corazón.

Camuflando sonrisas y lagrimas.. Utilizando la sencillez de complicarlo todo, aunque pensando que puede que sea por una mente complicada. Descubriendo otra vez esa sensación de nostalgia al enseñarme la realidad, tan distinta a lo que soñaba...