Mi estrella eterna

Mi niña, esto es para ti,

Mi hermana, llevando tesoro entre su piel, cada vez crecías más y más, y en su tripa, sentía cada patada, entonces empecé a imaginar, como sería tu risa y cómo sería tu rostro, pues mi princesa eras tú desde el mismo día que sabía que venias, y aun sin que ellos lo supieran, yo ya supe que iba a ser tu madrina, lo suyo hubiera sido la yaya, lo deseaba des de siempre ser la madrina de alguien, pero mientras tu madre dormía ponía la mano encima de su tripa y pensaba no puedo quitarle el puesto, pero es mi niña como no ser su madrina... A la yaya no le importo, bueno mi mama, mi pequeña lenteja, así te llamaba cuando aún chiquita estabas, y poco fue pasando el tiempo, haciendo apuestas para ver si llegabas a cumple, llegaste antes del cumple del el tato, ese día fue marcado por la estrella más hermosa de todo el firmamento, y ahora de este planeta, pues por primera vez pude mantenerte entre mis manos, verte y poder admirarte, no he conocido algo más hermoso que verte crecer, verte reír y jugar, es increíble que formes parte de mi sangre, pues contigo sentí ser una tía que se volvía loca por verte y disfrutar de tus locuras, desde el principio hasta el día de hoy te has otorgado gran parte de mi corazón. Pues solo con saber que estabas a unos metros corriendo iba para poder tenerte, lo demás era insignificante, y cuando te escuchaba llorar sentó que debía cuidarte, abrazarte y hacerte pasar el mal rato, y bromando hasta sacar esa sonrisa que cura cualquier mal; Ahora, te has convertido en el regalo más maravilloso que jamás haya podido recibir de mi hermana, pues en ti existen miles luces de todos los matices que envuelta el lugar donde estas, con tu sonrisa formando una aurora de colores, jugando, disfrutando, tirando cosas por el balcón, cualquier momento cotidiano, al cogerme de la mano o ir corriendo mis brazos llamando, no hay mayor felicidad existente que pueda compararse a lo que sentido cada vez que me llamas, tus bailes y tus risas llenan mi ser con la mejor motivación increíblemente que me dan fuerzas al sentirte cerca de ti, con ganas de divertirnos pues tu eres el mayor reglado que tengo, y no me importa nada más que poder vivir esta vida junto a ti, porque eres mi niña, mi pequeña, y deseo que cuando crezcas podamos ser las mejores confidentes existentes, pues tu eres la razón de mi camino. La luz que me guía atravesó de tu sonrisa y tus ojos iluminados, queriendo experimentar cualquier acción junto a ti.

Aquí, juntos o a kilómetros de distancia, una sobrina como tú permanece en mi corazón, conocerte poco a poco, día a día, y poder contemplar la belleza y el resplandor, incluso de los que te rodea, pues todos te miran como si fueras el oro más reluciente que jamás existió.