Inocencia rellena de amor

Tan solo era una niña cuando perdió mucho más que un hogar.

Llegó a un pueblo a las afueras de un lugar perdido. Su tío era el dueño de un zoo. Y ahora solo le tenía a él. Llegando algo triste por su perdida, poco a poco su tío le empezó a enseñar lo que él hacía, para que pudiese disfrutar de aquel lugar. Pero solo sentía añoranza al cambiarse de casa, de no estar con sus padres o amigos. Pero ahí estaba, intentando ser fuerte a pesar de la diversidad de esta realidad. Dos días después encontraron un leoncito, era tan solo un cachorro, estaba solo en la inmensidad de un campo. Ella lo encontró, lo llevo hasta el zoo, donde se le hicieron algunas curas. Día tras día la niña fue creciendo cono ese león que también poco a poco, entre juegos, risas, los días pasaron. Cada vez que pasaba el león crecía, ayudando a ella en su perdida. Se tenían el uno al otro. Muchos por su envidia dijeron que ese león era malo, mordía, los rumores llegaron a un señor que llegó hacer una inspección al zoo, tuvieron que arreglar muchas cosas, pero al final consiguieron demostrar el mundo que el amor lo podía todo.