Primavera

La primavera llegó sin su esperada, al entrar el covid-19 de protagonista en todas nuestras vidas en toda la población, es una de las primaveras poco sentidas, poco vividas a pesar de estar en confinamiento, la luz sigue entrando por la ventana, las flores crecen y el polen vuela por las calles que siguen siendo poco transitadas. Sin embargo se puede disfrutar haciendo deporte, recorro las calles viendo sin alegría en los parques infantiles, sin mis familiares a mi lado, sin sonrisas, el rosal de mi jardín crece cada día un poco más, las espinas que aun causan heridas, mirando el cielo viendo los pájaros pasar, pero deseando estar cerca de mi hogar.

Lo mejor de todo es que a pesar de la tristeza, la alegría siempre viene de vista entre pétalos de rosa, tomando una cerveza con los amigos y unas risas de propina. Juegos que terminan con atardeceres en compañía...

Pues no hay mayor esperanza que la de la primavera, las flores marcan un símbolo de esperanza y eso no lo voy a perder, pues el verano se acerca pero la batalla continua... Son días para disfrutar, conocer más a vecinos y disfrutar en compañía, sabiendo que al terminar, los reencuentros serán para disfrutar que por fin volvimos a estar unidos.