Textos Judith RB

Hoy es un buen día para......

Para soñar

Todo empezó con aquella guerra que nadie esperaba, el mundo cambio en cuestión de segundos, todo se destruyó, obligó algunos a huir o esconderse, mucho sobre vivieron aunque dudo que sea por mucho tiempo Mi suerte es ser un soldado listo para la lucha aunque realmente jamás digas soportar estar dentro de esa presión, estaba con más acostumbrado a estar en mitad de una guerra pero con la tranquilidad de aquella oficina apretando botones cómo si un juego fuese, ahora toda ha caído, todos se han dividido, cadáveres por las calles, los restos de la ciudades bombardeadas..... Pero a pesar de las armas, poder, miedo y desconfianza, alguna gente personas llenos de esperanza llenas de ilusión, de ganas de dejar a sobrevivir para empezar a vivir. Hoy es un buen día para soñar para sonreír, no por lo que hemos perdido y por lo que estamos luchando; eso me repito día tras día para no rendirme no solo mi vida está en juego.

Hoy es un buen día para....

Para crear

-¿Qué es esto?

Jorge preguntó al verme aparecer con una caja con pinturas, lienzos, cartulinas y una bobina de burbujas.

-Sólo un taller, ¿Por qué?- Respondí

Él curioso de saber más, empezó a seguirme.

-Entonces si cas a venir trae a todos a comedor por favor -Comenté

Asintió y se fue a buscar a dos hombres que estaba en la entrada.

-Hola chicos, hoy me he sentido artista, así que he traído unas cositas, para que hagamos arte. Me gustaría que os descalcéis, os ponéis pintura en los pies, y luego vuestras huellas en este papel, quien termine podrá pasearse por el pasillo encima de estas burbujas.

Después de comentar lo que quería hacer, empecé a repartir papeles de dibujo y punturas a todos, y a Jorge le pedí que cogiese la bobina y la extendiese por el suelo.

Todos estuvieron de acuerdo, les gustó la idea, y así fue como conseguí ver las sonrisas de aquellas personas que estaban encerradas en la primera planta de una residencia. Pero por un momento lo olvidaron y crearon el mejor momento y recuerdo que jamás podrán regalarme como despedida.